El club de los poetas muertos, ¿el camino de la pasión o de la obediencia?

Una de las cintas protagonizadas por Robin Williams que más se acerca a la salud mental

El club de los poetas muertos, ¿el camino de la pasión o de la obediencia?

Todo el mundo desea poder vivir de aquello que le gusta y lo que le apasiona; sueños, pensamientos y metas que nos autoimponemos, pero que muchas veces se quedan en solo sueños. Una de las causas puede ser la gente que más te quiere porque a veces se preocupan de que fracases y no te permiten hacer aquello que realmente te define. 

Este pensamiento es común entre los padres con hijos que quieren dedicarse a las artes; precariedad del sector, trabajos temporales, incertidumbre… Y precisamente esto se comenta en la película El Club de los poetas muertos de Peter Weir (El show de Truman, Master and Commander: al otro lado del mundo). 

Hay dos personajes que influyen en la vida del protagonista llamado Neil, su principal aspiración es ser actor de teatro y expresar su talento. Por un lado, tenemos a su padre (Kurtwood Smith), una figura autoritaria que vio nacer, crecer y un día dejar a su propio hijo estudiar en una escuela privada, pero con la condición de que se dedique después a lo que él desea. La otra es John Keating (Robin Williams), un maestro que influye con su carisma y alegría a todos los alumnos, despertando su pasión y motivación.

Esta es una decisión importante en la vida, que hay que reflexionar con paciencia. ¿A quién escuchamos? ¿A la persona que enseña lo que más le apasiona para prepararle su futuro incierto? o ¿La figura paterna que le ofrece un futuro seguro, pero quizás menos feliz? ¿Hay una manera de encontrar un equilibrio?

Preguntas que el cineasta Weir propone al espectador y que nos habla especialmente a los que estudiamos carreras, formaciones profesionales, masters… relacionados con las artes.

Mi conclusión siguiendo las palabras inmortales que pronuncia Robin Williams (“Coger las rosas mientras podáis, Carpe Diem.”), es que debemos intentar siempre hacer aquello que nos llena y eso no debe dar miedo nunca si se hace con sinceridad, respeto y compromiso, esa es la receta del éxito y no la carrera que elijas.