Descontento en los estudiantes de Erasmus por la pandemia

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Descontento en los estudiantes de Erasmus por la pandemia

“Estábamos poco informados. Nos trataban con indiferencia y tenía la sensación que les daba igual si íbamos a clase o no los primeros días”.

 

La pandemia del coronavirus ha provocado una situación sin precedentes. La innovación y la adaptación son esenciales para sobrevivir a esta nueva tesitura. Ha afectado a todas las formas de vida, en todos los aspectos, pero sobre todo en la vida académica. El concepto “normal” ha tomado una nueva definición en nuestras vidas y hemos añadido a nuestra realidad términos como “distanciamiento social”, “mascarillas” y “confinamiento”. Quién imaginaría que nuestra existencia iba a dar un giro de 360 grados, que no sabemos cuándo va a volver a girar ni cuándo la palabra “normal” va a adoptar su definición original. 

 

Como es evidente, esta pandemia mundial ha cambiado la gestión de las becas de Erasmus de este curso 2020-2021. Sin embargo, irse al extranjero a estudiar no es imposible pero sí algo complicado. Laura Elena, estudiante de educación infantil, asegura que antes de viajar a Padua la gestión “ha sido muy buena, no han habido complicaciones más allá de tener que hacerme un PCR al llegar al país. Por otro lado, si que es verdad que los trámites previos tuvieron que hacerse online y todo eso complicó un poco la gestión. Pero en ningún momento tuve problemas ni con la universidad Blanquerna ni con la Universidad de Padova”. Al fin y al cabo, si todos los estudiantes siguen las recomendaciones podrán disfrutar de este plan de movilidad. 

Laura Elena (centro), junto a sus compañeros de Erasmus en Italia.

Laura Elena (centro), junto a sus compañeros de Erasmus en Italia. Fuente: Instagram @lauraeg4

El decano de la facultad de comunicación de la Universidad Internacional de Cataluña, Alfonso Méndiz, explica que ha habido numerosos cambios en la gestión y coordinación. “La pandemia ha afectado mucho. Hay Universidades que han preferido no ofrecer sus convenios bilaterales ante la incertidumbre. Otras que han apostado por los intercambios Erasmus, pero han ido cambiando su docencia (online, semi presencial, presencial) sobre la marcha, y eso ha afectado a los alumnos. Esta circunstancia nos ha llevado a ser muy flexibles y estudiar bien cada caso. Los alumnos que han decidido realizar el intercambio, han vuelto contentos”.

Tanto en la Universidad Internacional de Cataluña como en otras universidades de Barcelona y España, se ofrecen convenios de Erasmus, SICUE (Sistema de Intercambio entre Centros Universitarios Españoles) e Intercambio Internacional.

 

 

 

Ha habido una notable caída en el número de estudiantes que se ha ido de Erasmus si lo comparamos con el tráfico de estudiantes de otros años. Entre el 2020 y este año, se han ido de Erasmus unos 24.000 españoles aproximadamente, número considerable teniendo en cuenta que estuvimos más de un cuarto de año confinados en nuestras casas. Las cifras anteriores a la pandemia oscilan entre los 38 y 40 mil estudiantes por año que trasladan sus estudios a otros países. Los países más solicitados y con más afluencia como destino de Erasmus por los universitarios españoles son Itália, en el primer puesto, seguido de Reino Unido, Alemania y Francia, en ese orden. 

Según explica Alfonso Méndiz, en la Universidad Internacional de Cataluña no han hecho informe de la cantidad de estudiantes que se han ido de Erasmus ya que las cifras no son significativas “Normalmente se van entorno a 30 alumnos UIC de nuestra facultad y este año se han ido solo 5 alumnos UIC. Las cifras son igual de dispares.” 

Las posibilidades de que disminuyeran los convenios internacionales con otras universidades debido al virus eran altas, y los erasmus se han reducido un 40% respecto a antes de la pandemia. Alfonso Méndiz confirma que en la UIC  “puntualmente no se han ofrecido algunos destinos, pero los convenios siguen vigentes para otros cursos”. De todos modos, los estudiantes, más que nadie, han tenido que adaptarse rápida y efectivamente para continuar con su plan de estudios. Laura Elena, que viajó en el primer semestre, nos cuenta que su adaptación a la universidad de Padua no distaba mucho de como lo había hecho hasta ahora en Blanquerna, “fue una mezcla de clases presenciales y online. Al menos esto se mantuvo un poco. Al principio, las medidas eran más laxas que en España, pero poco a poco fueron endureciéndose y siendo más restrictivas”.

Laura Leonelli, estudiante de audiovisuales, ha viajado este segundo semestre a Roma y explica que su adaptación fue “como la de cualquier otro estudiante, aunque quizás estábamos poco informados. Nos trataban con indiferencia y tenía la sensación que les daba igual si íbamos a clase o no los primeros días”. 

IMG_8525 2Laura Leonelli, posando con la Plaza De San Pedro de fondo. Fuente: Instagram @lauryleonelli

En cuanto a la gestión en las universidades italianas, ambas estudiantes han tenido la misma experiencia. Trámites vía online y un PCR para entrar en el país, ninguna de las estudiantes ha tenido problema en gestionar su Erasmus. Ni las restricciones ni el miedo al Covid-19 han sido motivo para echarse atrás “la verdad es que todo el mundo me decía que era una oportunidad única y que debía irme. A quienes más preocupaba que me fuera era a mis familiares, por si me contagiaba y empeoraba ” nos cuenta Laura E.

 

Según el decano, los estudiantes deben tener un perfil académico bueno, pues según las notas de los alumnos se irán a un destino u otro debido a la alta demanda que hay. “Las notas sí que importan, en parte, el erasmus es una manera de premiar a los estudiantes que trabajan. Que puedan ir a un destino u otro y que ese destino sea de su agrado es positivo. Nosotros obligamos a los alumnos a tener más de un 6 sobre 10 de media y todo aprobado para poder irse de intercambio”.

 

A pesar de las circunstancias en las que estamos, las opiniones no han cambiado demasiado, la mayoría sigue pensando que el Erasmus es una gran ocasión para los estudiantes, llena de oportunidades y nuevas experiencias. Después de preguntarle al decano de la facultad de comunicación de la UIC, si a pesar de la pandemia se daban las mejores condiciones para hacer cualquier tipo de programa de movilidad, dice “Sí, porque las Universidades son centros seguros. Y no, porque hay mucha incertidumbre y el entorno no es el idóneo” (p. ej. para volar se necesita PCR, está el riesgo de coger el Covid fuera de casa, vivir en un entorno diferente al habitual, no hay casi vida social para disfrutar al 100% de la estancia Erasmus, la docencia es diferente este curso...). 

 

Los intercambios Erasmus se han tenido que adaptar a la situación actual, pero las previsiones según los datos del SEPIE (Servicio Español Para la Internacionalización de los Estudios) son que una vez termine la pandemia, no solo se normalizará la cantidad de estudiantes viajeros, sino que también aumentará ya que los jóvenes estarán mucho más motivados y con más ganas de aprender. 

 


 
Descontento en los estudiantes de Erasmus por la pandemia