QUÉ VER EN DUBLÍN EN DOS DÍAS

Los cinco imprescindibles de la capital irlandesa

Ciudad de contrastes, Dublín aúna tradición gaélica y una constante adaptación al mundo contemporáneo.

Los cinco imprescindibles de la capital irlandesa

Desde su fundación a manos de los vikingos, Dublín ha sido escenario de guerras y conflictos hasta definir esta capital moderna y rica en historia. Por esa razón, tal vez, ha sido la cuna de inspiración de literatos tales como James Joyce, Oscar Wilde, Samuel Beckett o Bram Stoker, que reflejaron en sus obras a la Dublín gris y atávica de su tiempo. Estos personajes ilustres se pasearon por la inmensa biblioteca del Trinity College, probablemente una de las más espectaculares del mundo y, sin duda, la primera parada para los apasionados de la literatura. 

A unas manzanas de la antigua librería está la National Gallery of Ireland, que alberga la colección nacional de arte irlandés y europeo. Para acabar con entusiasmo el primer día en Dublín, un recorrido por el enigmático mundo que rodea a la cerveza Guinness en la Guinness Storehouse. Tim Burton bien podría haberse inspirado en este símbolo irlandés para su fábrica de chocolate. Tras la visita, la cerveza irlandesa promete permanecer en nuestra memoria largo tiempo. 

La combinación de parajes verdes y vida cosmopolita atrae tanto a los amantes de la naturaleza como a los más urbanitas. En nuestro segundo día podremos sentarnos en cualquier banco solitario de Phoenix Park y sentir como respira el pulmón de la ciudad dublinesa. En la reserva conviven pacíficamente ciervos y bicicletas de turistas que recorren los caminos del parque. 

Tras una mañana tranquila, una visita a la Saint Patrick’s Cathedral y, para acabar bien la velada, Temple Bar nos ofrece la posibilidad de tomarnos una buena pinta de cerveza con vistas al río Liffey. El barrio disfruta de la mayor parte de la actividad cultural de la capital y concentra la vida nocturna en sus variopintos pubs.

De esta manera, Guinness en mano, nos despedimos de las calles dublinesas. 


 

Los cinco imprescindibles de la capital irlandesa