Los miembros de las mesas electorales del 14-F temen contagiarse

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Los miembros de las mesas electorales del 14-F temen contagiarse

No comprenden que los comicios se celebren con la situación epidemiológica actual y algunos se han organizado en redes sociales para canalizar su descontento

 

El próximo 14 de febrero los habitantes de Cataluña están llamados a las urnas para elegir a un nuevo gobierno autonómico. Sin embargo, a diferencia de comicios anteriores, este año la pandemia ha provocado que la cita electoral tenga numerosos detractores. 82.251 personas han sido convocadas para ser miembros de las mesas electorales y el miedo al contagio, sobre todo por el temor de llevar a casa la covid-19, es lo que caracteriza a la mayoría de los elegidos.

A su pesar, María Carcaboso, de 19 años, está citada para formar parte de una mesa electoral en Sabadell, como suplente primera de presidencia. La joven se estrenará como votante y, a su vez, desempeñará un cargo de responsabilidad en las elecciones. “Al principio sentí mucha ilusión, de pequeña me encantaba acompañar a mi madre a votar, pero dejando esto a un lado, la verdad es que ahora ya no me hace tanta ilusión, viendo cómo está la situación y el riesgo que hay”, afirma.

Carcaboso teme la ida y venida de positivos que quizás sean ajenos a que lo son. “Para los positivos identificados llevaremos EPI, para los asintomáticos, no”, explica preocupada. Sin embargo, recuerda que hay otros mecanismos, como el voto por correo, que ayudarían a controlar esta situación. “Si eres positivo, vota por correo. Si estás habitualmente en contacto con mucha gente, no arriesgues y vota por correo. La responsabilidad ciudadana también juega un papel importante en estas elecciones”, insiste.

Otro caso es el de Marta Puerto, de 20 años, que está citada para formar parte de una mesa electoral en Badalona como vocal. La badalonesa, de la misma manera que Carcaboso, se ilusionó al conocer la noticia, pero pronto pensó que estaba poniendo su vida en riesgo y que no era un buen momento para celebrar las elecciones.

Puerto también está inquieta por la posibilidad de que los contagiados de covid-19 propaguen el virus a los miembros de las mesas y a otros votantes. “A pesar de que se han establecido franjas horarias para ejercer el voto, las personas contagiadas podrían presentarse a cualquier hora incumpliendo el horario establecido”, expone. La joven destaca que, incluso, se ha planteado la posibilidad de presentar una queja formal al ayuntamiento por permitir que ciudadanos contagiados puedan votar de forma presencial.

“Si eres positivo, vota por correo. La responsabilidad ciudadana también juega un papel importante en estas elecciones”, María Carcaboso, miembro de una mesa electoral

Jose Luis Seoane es otro de los afectados. Este hombre de 62 años ha sido citado para formar parte de una mesa electoral en Rubí, como suplente de vocal. Seoane podría estar exempto de asistir a la cita electoral si fuese tres años mayor, pero no es el caso. Por tanto deberá acudir, muy a su pesar. “Al enterarme de que tenía que presentarme en la mesa electoral me sentí muy mal, más que nada por la situación que estamos viviendo. No creo que se vayan a guardar las distancias de seguridad durante las doce horas que durará la jornada electoral”, explica Seoane.

Elisa Moreno, de 43 años, asistirá como vocal primera a una mesa electoral de Sabadell. La mujer ha manifestado su descontento respecto a la dicotomía derecho a votar y derecho a la salud. “Desde la justicia y la administración su respuesta es que el derecho a voto es un derecho fundamental constitucional. Como si el derecho a la salud y a la vida no lo fuera”.

Jose Martínez, de 36 años y convocado como primer suplente de vocal, relata que él no acudirá a hacerse el test de antígenos que desde la Generalitat se ofrece para todos aquellos que deban acudir a las mesas. “El test rápido de antígenos tiene una ventana de efectividad muy pequeña, que se limita a los primeros tres o cuatro días de contagio, además de tener un margen de error muy grande”.

imgDataLas elecciones del 14-F generan desconcierto y temor entre aquellos que acudirán a las urnas el próximo domingo. Miriam Andreu

En la red social Twitter se ha creado un hashtag llamado #NOAsermembremesa2021 en el que los usuarios están manifestando su descontento con la decisión de mantener las elecciones en un momento tan complejo en lo que a la situación epidemiológica se refiere. Algunas de las publicaciones son:

“A ver una cosa: no puedo salir de mi pueblo. De mi casa solo para lo imprescindible y rapidito de vuelta. Justificante hasta para ir al baño. No veo a mi familia en meses. No quedo con nadie fuera de burbuja en meses. No he celebrado la Navidad. Pero el día 14 he de estar 12 horas seguidas en un espacio cerrado viendo pasar burbujas de todo el pueblo. Maravilloso. #NOAsermembremesa2021”, @africasanbe. Ver en Twitter.

“Casi un año en casa encerrado, cuidando de mi familia, y evitando riesgos como nos pedían, y ahora me regalan un fantástico viaje a una mesa a ver a todos mis vecinos, gracias por el regalo. Encima ya sé cuando valen nuestras vidas, 65€ #NOAsermembremesa2021”, @oscarhaek. Ver en Twitter.

Asimismo, se ha formado un grupo en el servicio de mensajería Telegram para que aquellas personas a las que les haya tocado formar parte de una mesa electoral puedan aunar fuerzas para enviar una carta al Síndic de Greuges. Lo que no comprenden los seleccionados es por qué después de meses de restricciones, confinamiento social y medidas de distanciamiento, ahora, se han de exponer durante doce horas en lugares cerrados.

“Estos comicios no pueden traer ninguna consecuencia positiva en términos sanitarios”, González Marrón, doctor en Ciencias de la Salud

No obstante, desde el Govern se ha establecido una serie de medidas para llevar a cabo las elecciones de forma segura, como el establecimiento de franjas horarias o un aumento de colegios electorales, aunque esto no parece resultar suficiente para todas.

El doctor en Ciencias de la Salud y profesor de UIC Barcelona, Adrián González Marrón, pronostica que estos comicios “no pueden traer ninguna consecuencia positiva en términos sanitarios”, aunque aclara que a priori los efectos negativos de estas elecciones van a depender, sobre todo, de la responsabilidad individual.

González comenta que los EPI previstos para los miembros de las mesas, que utilizarán en el horario en el que acudan los positivos, son de alta seguridad, pero que son difíciles de colocar y retirar. Además, el doctor añade que los tests de antígenos que se ofrecen a los miembros de las mesas podrían provocar una relajación nada recomendable, tal y como vaticina Martínez.

González insiste en extremar las precauciones durante toda la jornada con el uso correcto de EPI y lavados de manos frecuentes, así como con la ventilación constante de los espacios. “A los votantes, sin duda, les pediría que traten de evitar las horas punta para evitar aglomeraciones y que vuelvan a sus domicilios tan pronto como hayan votado”, agrega.

Los testimonios de los miembros de las mesas electorales coinciden en que la mejor opción hubiese sido posponer los comicios y llevarlos a cabo con la pandemia más controlada. En esta línea, González sentencia: “Toda actividad que implique un contacto entre personas supone un riesgo, más todavía si son eventos en los que pueden interactuar muchas, como una jornada electoral. En este caso, el sentido común debería haber llevado a aplazar estas elecciones”.

Los miembros de las mesas electorales del 14-F temen contagiarse