Una campaña de vacunación de la gripe atípica

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Una campaña de vacunación de la gripe atípica

Carpas, centros cívicos, bibliotecas y pabellones deportivos, los nuevos puntos de vacunación de la gripe común

 

Teresa va a cumplir 76 años en diciembre y está acostumbrada a vacunarse de la gripe cada otoño. Sin embargo, nunca había acudido a una carpa a inyectarse la vacuna. Este año, la pandemia de covid-19 ha obligado a movilizar recursos para establecer puntos de vacunación de la gripe común en carpas, centros cívicos, bibliotecas y pabellones deportivos. Teresa, preocupada, afirma que “este año hay que cuidarse y tenemos que evitar ir a los hospitales, porque nos exponemos mucho al virus, por eso, con más razón, este año deberíamos vacunarnos todos”.

Por su parte, Susana tiene 48 años, es procuradora y madre de dos niños de nueve y 12 años. Junto a sus hijos, acudió a vacunarse a una carpa habilitada a las puertas del ambulatorio más cercano a su casa, en El Prat de Llobregat. “Tuvimos suerte porque no había mucha cola cuando fuimos”, dice, ya que estaba acostumbrada a ver que la fila de personas que esperaba para vacunarse diera la vuelta a la manzana. Susana defiende que todo el mundo debería vacunarse de la gripe para así evitar colapsar el sistema sanitario: “Es la primera vez que vacuno a mis hijos, nos recomendaron vacunarlos para evitar posibles pulmonías y mi hijo pequeño ha tenido varias”. Susana explica que cuando llegó su turno la enfermera le preguntó si iba a vacunar al pequeño: “Cuando me aseguró que no había ninguna contraindicación, lo tuve claro y le dije que lo vacunara”.

El caso de Miguel es muy distinto al de Teresa y Susana. Miguel tiene 54 años y es mecánico de aviones. El pasado 24 de marzo fue diagnosticado con coronavirus. Pasó una larga temporada en el Hospital de Bellvitge de Barcelona, cumpliendo 55 días en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) y un total de cuatro meses de ingreso. En su caso, ha podido vacunarse en casa: “Dos veces por semana vienen dos enfermeras a hacerme las curas y, cuando se inició la campaña de vacunación de la gripe, me pudieron vacunar en casa tanto a mí como a mi mujer y a mis hijas”. Miguel comenta que las enfermeras pusieron todas las facilidades: “Incluso les preguntamos si la próxima semana podría venir mi suegra a vacunarse aquí en casa y así lo hicieron, sin ningún problema”.

Trini es enfermera en el Centro de Atención Primaria (CAP) Ramona Via de El Prat de Llobregat. Muy vivaz y segura de lo que dice, declara que, del uno al 10, el incremento que han notado de personas que han acudido a vacunarse este año es del 10: “Se han agotado los stocks previstos e incluso se han cogido más vacunas de años anteriores y ya las hemos acabado”. Trini alerta de que tenemos que tener en cuenta que, a pesar de vacunarse, se desconoce la efectividad de la vacuna y, por lo tanto, es posible coger la gripe: “Sobre todo si la coges antes de los 10 días de haberte vacunado y tu cuerpo no ha producido anticuerpos todavía”.

“Se han agotado los stocks previstos e incluso se han cogido más vacunas de años anteriores y ya las hemos acabado”, Trini, enfermera del CAP Ramona Via

Trini insiste en que este año, gracias a la pandemia, disminuirán los contagios por gripe porque la población se está protegiendo con el lavado de manos y las mascarillas: “El hecho de llevar mascarilla y de que nos lavemos tanto las manos nos está protegiendo de la gripe”. Trini explica que “antes, sin tanta higiene de manos, estornudábamos, nos tapábamos la boca y luego tocábamos cualquier cosa, entonces esas partículas o microgotas se esparcían en el ambiente y como más se transmite la gripe es con la falta del lavado de manos”. De esta manera, la vacunación masiva, junto con las mascarillas, los guantes y el lavado de manos, contribuirá a una gran disminución del contagio de gripe este año.

Trini y su compañera Arantxa comparten que animan a todo el mundo a vacunarse. “Lo primero, diríamos que la información es el poder y que, informándote, puedes decidir mejor”, dice Arantxa. Por su parte, Trini añade que “de cara al invierno hay personas muy frágiles, por eso es importante colaborar individualmente porque, colectivamente, todo irá en positivo.” Por último, cuenta que “es muy importante vacunarse porque, igual que se han erradicado otras enfermedades, es difícil erradicar la gripe porque la cepa muta cada año, pero, cuanto más hagamos individualmente, a nivel comunitario se puede mejorar la patología”.

El pasado 15 de octubre, Salut inició la campaña de vacunación de la gripe con el objetivo de proteger a las personas más vulnerables y así disminuir al máximo la incidencia de este virus dentro de estos grupos. Este año, dada la situación de incertidumbre provocada por la covid-19, se ha realizado especial énfasis en aumentar las coberturas de vacunación en el personal sanitario y sociosanitario, personas mayores de 65 años y personas de cualquier edad en condiciones de riesgo. La consellera de Salut, Alba Vergés, declaró que, con los hospitales empezando a notar el aumento de pacientes por coronavirus, es la campaña de vacunación más atípica de los últimos años. Además, añadió que “es más importante que nunca que los colectivos vulnerables y los servicios básicos se inmunicen para minimizar el impacto del virus invernal”.

Una campaña de vacunación de la gripe atípica