El fútbol sin aficionados

El fútbol sin aficionados

Nico López, Pol Muñoz y Raul Espinosa

 

El fútbol español ha vivido una época de soledad en sus estadios. La emergencia sanitaria obligó a prohibir la entrada de los aficionados a los campos españoles. Sus gradas han permanecido vacías durante meses hasta que, el pasado mayo, se aprobó la entrada de un número limitado de aficionados en los estadios de las comunidades autónomas en las que el riesgo de contagio era menor.

El 7 y 8 de marzo de 2020 se jugaron los últimos partidos con público en el fútbol español antes de la prohibición. Durante la semana siguiente el gobierno aprobó una serie de medidas que los clubes tenían que aplicar para bajar la incidencia de la covid-19 en España. De esta manera, los campos españoles han permanecido más de un año sin aficionados durante las campañas 2019-2020 y 2020-2021.

La mayoría de los equipos españoles, al verse obligados a cerrar sus estadios, han registrado unas pérdidas económicas nunca vistas en la historia del fútbol español. Partidos con mucha incidencia de público, como los clásicos entre FC Barcelona y Real Madrid, se han visto perjudicados económicamente con pérdidas de hasta 10 millones de euros. 

El aficionado y, sobre todo, los grupos de animación han criticado estas medidas tomadas por el gobierno. “Es una vergüenza que se puedan permitir eventos con público en otros deportes y nosotros no podamos animar a nuestro equipo en momentos importantes”, afirmaba Juán López, miembro de la grada de animación del RCD Espanyol, La Curva.

Las pérdidas económicas han afectado también a agrupaciones como La Curva, donde con la imposibilidad de acceder y animar en los estadios, no han sido capaces de obtener beneficios y se han visto perjudicados. “Obviamente, al igual que muchos grupos de animación de otros equipos, hemos obtenido pérdidas abusivas. Aun así, como lo que nos mueve son los colores blanquiazules, seguiremos adelante, contra viento y marea”. 

Por su parte, el excandidato a la presidencia del Barça, Víctor Font, contaba lo siguiente acerca de los estadios vacíos en el fútbol español: “Es una pena ver los campos vacíos, sin gente y sin ambiente. Las medidas sanitarias han afectado mucho a los clubes españoles y la situación en muchos de ellos es crítica”.

Font añade también el hecho de que en otros ámbitos de la sociedad la entrada de público está permitida: “Pienso que es algo que compartimos todos los aficionados al fútbol, no entendemos cómo en eventos en espacios cerrados sí puede haber gente y, en cambio, en los campos de fútbol donde se dispone de mucho espacio al aire libre, los aficionados no podamos entrar”.

Por otro lado, en los jugadores ha influido de manera clara la falta de aliento por parte del público en los estadios. Como reconoce Marc Aguado, jugador del Andorra, “ha sido muy duro afrontar los partidos importantes de la temporada sin público en los estadios, sin ellos ha sido complicado conseguir los objetivos”. 

A pesar de ello, Marc Aguado ha gozado de la vuelta de parte del público durante el play-off de ascenso a Segunda División, disputado durante el pasado mes de mayo, que jugó con el Andorra: “Fue bonito volver a jugar con público, es una sensación única y que ya no recordaba”. El propio mediocentro del conjunto andorrano ha querido ser optimista de cara a la siguiente campaña: “Espero que la vuelta del público no sea algo temporal y podamos volver a disfrutar todos del fútbol en estado puro”.

En algunas comunidades autónomas como la Comunitat Valenciana se ha permitido la entrada de aficionados en las últimas jornadas de la presente liga. Los seguidores del deporte reina en España lo han vivido como un hilo de esperanza que vaticina su progresiva vuelta a los estadios. Esperan que la siguiente campaña empiece con público en las gradas de todos los campos para volver a alentar y respaldar a sus equipos.

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