‘Promising Young Woman’, la otra cara de los “chicos buenos”

‘Promising Young Woman’, la otra cara de los “chicos buenos”

Emerald Fennell rompe con todos los esquemas en su última película, mezclando humor con reflexión

 

Promising Young Woman fue una de las grandes sorpresas de la gala de los Oscars de este año, ya que la Academia raramente reconoce a este tipo de cintas. Su originalidad y su carácter rompedor han hecho que esta se llevara el galardón a Mejor Guión Original, a cargo de Emerald Fennell, que es también la directora de la película.

La cinta sigue a Cassandra (Carey Mulligan), una mujer afligida por algo que le ocurrió a su mejor amiga de la infancia cuando estaba en la universidad, y que por ello busca venganza. Con este fin, sale de bares por las noches para ver hasta qué punto son capaces los hombres de aprovecharse de mujeres que están prácticamente inconscientes bajo los efectos del alcohol. Cada semana finge estar embriagada y espera a ver cómo actúan los hombres que la rodean.

Por un lado, el guión mantiene el misterio sobre lo que sufrió la amiga de Cassandra, que se descubre a medida que transcurre la película, y esta va vengándose de todos los que estuvieron involucrados. Por otro lado, la protagonista entabla un romance con Ryan (Bo Burnham), un excompañero de la universidad que intenta sacar a Cassandra de su zona de confort obteniendo su lado más tierno.

Promising Young Woman es una de esas películas que no deja indiferente a nadie y que, además, abre las puertas a la reflexión y al debate. A pesar de su tono satírico y de sus toques de humor negro, la película trata temas muy duros y en diversas ocasiones difíciles de digerir. Toda la cinta gira en torno a una problemática específica: las relaciones no consensuadas cuando hay alcohol de por medio. Esta muestra cómo reacciona el entorno ante ellas y, desgraciadamente, cómo mucha gente prefiere proteger al agresor que a la víctima. A lo largo de la película se ve en diversos personajes al chico popular, ambicioso, bueno, con un gran futuro por delante, que merece credibilidad y protección ante una acusación contra él.

Ante estos jóvenes prometedores, están las víctimas de las agresiones, que, de estas, las pocas que se atreven a denunciarlos, son desacreditadas y cuestionadas por los demás. Son silenciadas por el sistema y por su entorno porque, como dicen en diversas ocasiones durante la película, el agresor tiene un “futuro brillante y una denuncia así es lo peor que le podría pasar”. Es por eso que el título de la película es tan interesante, ya que rara vez las mujeres son referidas como jóvenes prometedoras, sino que es más bien un término dominado por la descripción de hombres. La película y su título ponen de manifiesto la triste realidad actual: el futuro de los hombres prevalece al de las mujeres.

Ese sentimiento de empatía que genera el filme perdura después de ver ‘Promising Young Woman’

Otro tema interesante que trata Fenell en la película es el de las mujeres que culpan a otras mujeres por ser las víctimas de un abuso sexual: “ibas vestida de tal manera”, “no deberías haber bebido tanto”, “no deberías haber ido ahí”, etcétera. Todo este tipo de comentarios primitivos no hacen más que dañar aún más a las víctimas ya traumatizadas por lo ocurrido. Asimismo, ponen de manifiesto lo triste que es que unas mujeres ataquen a otras en vez de apoyarlas. No hace falta haber vivido una situación parecida a la de la película para agonizar y tomar conciencia de que eso puede ocurrir a cualquier mujer. Ese sentimiento de empatía que genera el filme perdura después de ver Promising Young Woman.

También están aquellos que, al presenciar un abuso sexual u oír acerca de este, deciden no hacer nada, ya sea por amistad hacia el agresor o por no querer implicarse. Limpiarse las manos de esta manera y no ayudar a la víctima es igual de malo que haberlo hecho uno mismo, y la película pone esta polémica encima de la mesa.

A nivel de ejecución, y sin desvelar demasiados detalles, todo gira en torno a un concepto: las apariencias engañan. Un ejemplo de esto es la elección del casting, con actores que el espectador está acostumbrado a ver en comedias y a los cuales les tiene cierto cariño. El choque llega cuando no esperas ver a estos actores interpretando personajes como los que interpretan en Promising Young Woman, el de hombre opresor por ejemplo. Esta es una elección inteligente de la directora, ya que hace un paralelismo con la realidad, en la cual hasta las personas que conoces, y que menos esperas, podrían actuar de este modo.

Siguiendo este concepto, a nivel de fotografía, Promising Young Woman no se parece a nada hecho antes, es una película realmente cruda y oscura que aparece pintada de colores vibrantes. Este contraste reafirma la frase de que las apariencias engañan, ya que la fotografía luminosa y colorida no hace más que adornar una película que se relacionaría con colores sombríos y apagados debido a su dura temática. El juego entre colores e iluminación también entra en juego para distinguir los dos mundos de Cassandra: por un lado está el mundo donde todo aparenta estar bien y lleno de momentos felices, que aparece pintado de colores vibrantes y, por otro lado, está el mundo lleno de resentimiento y venganza, que obtiene un aspecto más oscuro.

A todo esto se le suma una ingeniosa banda sonora, que consta de una selección de canciones que entra en colisión con la trama de la película. Estas hablan de chicos perfectos, respetuosos y románticos, y de lo bonito que es el enamoramiento, letras que, a medida que avanza la película, chocan de manera increíble con los temas tratados.

Por todo esto, Promising Young Woman es una película muy importante ahora mismo, que relaciona la “ficción” con una de las mayores problemáticas de la sociedad presente. Todo el mundo debería verla, pero sobre todo es importante que los hombres la vean, ya que pueden sacar más provecho de ella y hacer un cambio de mentalidad.

‘Promising Young Woman’, la otra cara de los “chicos buenos”